¿Puedo instalar un punto de recarga de coche eléctrico en el garaje comunitario sin el aval de los vecinos?
La vicepresidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lérida explica los trámites y plazos para electrificar plazas de aparcamiento.
El auge de los coches eléctricos e híbridos enchufables ha transformado la movilidad urbana y ha abierto un debate recurrente en las fincas de vecinos. Cada vez más usuarios se preguntan qué pasos deben dar si desean colocar una toma de recarga en su plaza de garaje y qué sucede si surgen discrepancias con el resto del edificio. Esta situación ha generado dudas frecuentes y roces en torno a las obras en elementos comunes y a la asunción de los costes económicos.
Para resolver estas incertidumbres, Elisabet Carbonell, vicepresidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lérida, ha detallado el marco legal y las pautas que rigen este tipo de actuaciones. La especialista ha aclarado que no es necesario someter la petición a la votación de una junta de propietarios. De este modo, el propietario de una plaza de aparcamiento tiene derecho a electrificar su espacio de forma directa para abastecer a su vehículo.
Notificación previa y plazos legales para la instalación de un punto de recarga de coche eléctrico en el garaje comunitario
A pesar de no requerir una votación formal, Carbonell ha subrayado que el vecino no puede comenzar las obras de manera unilateral sin avisar antes a la finca. En este sentido, resulta indispensable remitir una comunicación formal previa al presidente o al administrador del edificio. Asimismo, el interesado debe «aportar un proyecto» técnico y conceder un plazo de 30 días a la comunidad para que evalúe la situación.
Cada vez hay más coches eléctricos en los garajes
Durante ese periodo de un mes, los residentes pueden estudiar si prefieren ejecutar una instalación comunitaria que dote de infraestructura a todo el garaje. Carbonell ha enfatizado que «si la comunidad no quiere hacer esta inversión, entonces ha de permitir» la actuación particular del interesado. En este caso individual, el coste de la instalación corre exclusivamente a cargo del propietario que ha solicitado el punto.
Si la comunidad no quiere hacer esta inversión, entonces ha de permitir la instalación individual»
Por lo general, los cuartos de contadores se ubican en la planta baja junto a los estacionamientos, por lo que la intervención suele limitarse a perforar un forjado, una obra que estructuralmente no plantea complicaciones. Sin embargo, si el tendido debe transcurrir por zonas compartidas y estas sufren daños, la junta puede oponerse a ese trazado sobre los elementos comunes. Pese a ello, Carbonell ha recordado que estas instalaciones son sencillas y que la prioridad debe ser la mejora global del inmueble.
Una inversión clave para la comunidad
Desde la perspectiva de la gestión inmobiliaria, la vicepresidenta ha recomendado que las fincas anticipen la demanda y apuesten por instalaciones colectivas organizadas. Carbonell ha recordado que las ventas de vehículos electrificados continúan en aumento y suponen ya entre un 22% y un 25% del mercado. Ante este escenario, la experta ha remarcado que no resulta práctico acumular tendidos individuales cuando una red comunitaria es mucho más eficiente.
Además, la especialista ha destacado que la modernización eléctrica incrementa el valor del inmueble y revaloriza las plazas de cara a un futuro alquiler o venta. «Nuestra función como administradores es mentalizar de que esta inversión se ha de hacer de forma conjunta, ya que es un tema de sostenibilidad y de cara al futuro», ha afirmado Carbonell para defender la planificación colectiva.
Seguridad técnica y viviendas en alquiler
En cuanto a la seguridad en el garaje, Carbonell ha insistido en que las exigencias técnicas son claras y rigurosas para evitar cualquier riesgo de avería. Por esta razón, ha precisado que «el proyecto técnico lo ha de hacer un ingeniero» cualificado antes de acometer cualquier conexión. A su vez, el titular debe notificar la instalación a su seguro del vehículo para disponer de cobertura ante un posible incendio, mientras que la finca debe dar aviso a su seguro del edificio.
Por último, Carbonell ha aclarado el procedimiento cuando la plaza de estacionamiento se encuentra en régimen de alquiler. En estos supuestos, el arrendatario no puede dirigirse por su cuenta a los órganos comunitarios. Según ha advertido la vicepresidenta, «es el propietario el que ha de pedir a la comunidad» la colocación del cargador, siendo el único interlocutor válido frente a la administración de la finca.




